Las comunidades afromexicanas de Michoacán enfrentan carencias en servicios públicos, atención médica y seguridad, además de una falta de programas permanentes destinados a preservar sus tradiciones y expresiones culturales, denunció Pavel Guzmán Macario, vocero del Consejo Supremo Indígena de Michoacán (CSIM).
El representante señaló que, desde su perspectiva, las autoridades estatales no han establecido políticas públicas suficientes para responder a las necesidades de esta población, situación que afecta tanto sus condiciones de vida como la conservación de su identidad cultural.
Guzmán Macario sostuvo que la ausencia de acciones institucionales también repercute en el desarrollo de actividades artísticas y culturales, así como en la protección de la organización comunitaria de los pueblos afromexicanos.
Entre las principales problemáticas mencionó las deficiencias en el alumbrado público, la falta de personal médico y la insuficiencia de infraestructura para brindar servicios de salud. A estos problemas, agregó, se suman las condiciones de inseguridad que prevalecen en algunas de las localidades donde habitan estas comunidades.
El vocero también alertó sobre presuntos intentos de despojo de propiedades, terrenos y huertas por parte de grupos del crimen organizado, lo que incrementa la preocupación de los habitantes ante la falta de condiciones de seguridad y protección de su patrimonio.
En sus declaraciones, el representante del CSIM cuestionó además la actuación del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI), al acusarlo de respaldar a un grupo que, según su versión, mantiene una postura contraria a la autonomía de las comunidades.
Asimismo, afirmó que la asignación de obras públicas a dicho grupo podría debilitar la organización comunitaria y el movimiento que promueve el autogobierno. Sin embargo, estos señalamientos fueron expuestos por el vocero sin presentar pruebas documentales que los acrediten.
Guzmán Macario consideró que la falta de atención a las necesidades básicas, junto con la ausencia de programas específicos para la población afromexicana, contribuye a mantener las condiciones de rezago que enfrentan estas comunidades en Michoacán.
Ante este panorama, el CSIM señaló la importancia de contar con políticas públicas que atiendan las necesidades de esta población, garanticen el acceso a servicios esenciales y favorezcan la preservación de su cultura, sus derechos colectivos y su autonomía comunitaria





