Investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y de la Universidad Michoacana determinaron que el fenómeno registrado recientemente en la comunidad de El Salitre, Michoacán, no corresponde al nacimiento de un volcán ni a la formación de un géiser, como se especuló inicialmente. Tras realizar estudios de campo, concluyeron que se trata de un sistema hidrotermal activo asociado con la circulación de fluidos calientes en el subsuelo.
Durante las inspecciones, los especialistas identificaron once pozas de lodo distribuidas en la zona afectada, tres de ellas dentro del predio donde se reportó originalmente el fenómeno y el resto en terrenos cercanos. Además, registraron temperaturas cercanas a los 86 grados centígrados y bajas concentraciones de gases como dióxido de carbono, amoniaco y sulfuro de hidrógeno.
Las investigaciones señalan que estas manifestaciones están relacionadas con la actividad hidrotermal característica de la región, ubicada sobre la falla de Ixtlán y dentro de la Faja Volcánica Transmexicana, una de las zonas geológicamente más activas del país. Los expertos explicaron que no existe evidencia de magma ascendiendo hacia la superficie, por lo que se descartó cualquier riesgo asociado al surgimiento de un nuevo volcán.
Asimismo, aclararon que el fenómeno tampoco reúne las condiciones para ser considerado un géiser, ya que no presenta expulsiones intermitentes de agua y vapor provocadas por acumulación de presión subterránea. En cambio, corresponde a pozos de lodo generados por la salida de fluidos calientes a través de fracturas naturales del terreno.
Las autoridades y especialistas recomendaron a la población evitar acercarse a los puntos donde se presentan emisiones de vapor y lodo, así como mantenerse informada mediante fuentes oficiales mientras continúan los estudios en la zona.





